Casi podría decir
que me ha devorado la tristeza,
que ahora habito en una cueva
donde monstruos y fantasmas
del ayer, hoy y sin ti
me reservan un castigo.
Cumpliré mi destino
-en ritos silenciosos-
(a ella le tocará mañana
contigo nada es seguro)
y entre lágrimas
vuelvo de nuevo
a cerrar la puerta...

