
Yo,
tácito silencio, verso escrito,
baúl lleno de ilusiones,
albergue de sueños
e instantes esperados
Tú,
historia inconclusa, versos recitados,
cofre abierto,
ente distante
vestido de inevitable ausencia
En la oscuridad de la noche se puede encontrar un rayito de sol en los brazos tibios de la luna...


Me encantaría estar ahí
cerca de ti o donde tú estés
sentirte sobre mi, convertida en tu colchón
o ser la almohada que te guarda los sueños, dormido
y uno que otro pensamiento, despierto
Me gustaria ser tu boca, tus dientes o tu lengua
para ser saliva, gusto o aliento.
Transmutarme, tal vez, en tu voz
y hacerme verbo y luego palabra
Me gustaría quedarme a tu lado,
ser la sombra que desviste tu interior
y se queda tras de ti o a un costado,
para cuidarte con los rayos de sol
y arrullarte en los brazos de la luna
Todo eso me gustaria,
lo demás, no puedo decirlo con palabras...



El olor a ti
-a noche-
engrandece el aire que respiro
Desnudo esta ansiedad de amarte
y te reclamo en silencio
Hoy mi desnudez buscará tu calor
y resbalará por tus caderas
donde todo es posible e interminable
Se me va la vida tras los versos de esperarte...

A veces,
te busco en los rayos de sol,
que se cuelan por mi ventana,
me asomo a contemplarte y
me encandila tu imagen, hasta cegarme
Luego mi mirada se pierde en el horizonte,
-al caer la tarde-
y te extravias entre los remolinos del olvido
Entonces al llegar la noche,
entre-abro la puerta para que llegues
con los rayos de la luna...

Pintor de trazos en acuarela dibújame
en la humedad de la piel, tu nombre
Pincel errático de suave espesura
con derrumbado aliento hazme tuya.
Coloréame,
animal erguido doliente y transitivo.
Eres en mi lienzo, la médula que presagia,
pequeño orificio de dicha que, como estruendo de lluvia
y apogeo de luna llena pincela sonidos al sur.
Hacedor de dulces cansancios
recibe los temblores de mi piel estrecha y concreta
que ante tí soy asombro de cuadro de Picasso,
trémulo adoquín donde goteas colores de otoño...

Hoy, haré como si estuvieras aquí
llenaré de frases este vacio
y acariciaré con palabras tu imagen ausente
Tomaré el auricular del teléfono
y escucharé el sonido de tu voz
mientras el operador me dice el saldo disponible
Reiré a carcajadas tus ocurrencias
-que ya no ocurren-
y olvidaré la urgencia de llorar tu despedida
-jamás pronunciada-
Hoy,
me vestiré de locura e insensatez,
besaré la imagen que aún conservo,
encenderé velas que iluminen mi luna llena
y daré vida a este cuerpo de mujer
que baila "te quieros"
con la melodía de tu recuerdo...



Cuando pienso en tí me cantan las letras
y su melodía apasionada sonríe en mis oídos
Me apoyo en el deseo que dejó tu lengua
al rozar mis versos fraccionados
y desvestida, me amarro a tu cintura
Soy loca... no hay duda,
la razón y la lucidez no existen
mientras el segundo permanezca detenido
en el reloj de pared con tu nombre
Amarte a tí no es fácil, pero es perfecto
eres la imagen del hombre que jamás soñé
El sol se apaga y un grito desesperado
se hunde en mi garganta vacía, sin embargo
y con esta soledad a cuestas
la luna improvisa sonrisas y se complace
al escuchar los latidos clandestinos de mi corazón,
se desatan los suspiros
y me sostengo en tu mirada lánguida y cansada
de tu silueta en mi memoria.

Aquí me encuentro, servida en tu mesa
exacta, desnuda, plena y con las ganas al descubierto
Ven,
extiende tu mano y déjame alucinar
que estoy en el mejor momento,
lléname de caricias y arrebata mis sonrisas
Compromete, en esta noche,
mi luna llena, blanca y perfecta
y deletrea susurros suaves y convexos
-erízame la piel-
La pasión siempre busca atajos
donde los suspiros rompen los silencios y
cantan suaves melodias desde tus ojos hasta
la humedad de mi nomenclatura
Viérteme de ti que mi cuerpo anda desprovisto de melancolía
y quiere convocar en este instante toda la alegría...


por tus costas,
buscándo desparramar mis arenas
en las orillas de tu isla.
Sueño con dejar huellas
en tu piel extensa y ardida,
mientras la luna -cómplice-
confabula con la marea
para no borrar el aliento y el fulgor
de mi querencia.
A trasluz tu imagen febril,
-en un segundo volátil-
se extenderá mágicamente
y seremos uno enredados en pasiones.
Aquí estoy
ofreciéndote la blancura de mi alma
para dejarme llevar por tus manos
llenas de arrebatos hasta perder la calma...
Este poema va dedicado a una persona, que sin intención alguna, inspiró estas letras al dejar en una de mis entradas su comentario.
Gracias mi caballero.
