En esta madrugada que sorprende,
mío es el beso, que como madera arde inacabable en mi hoguera cuello
y el vuelo del colibrí que se alimenta de ganas
tuyo, el trasluz ensueño tatuado en el mar verde de la luna llena
y el néctar transparente de mi flor de cayena
Insaciable pensamiento que fertiliza
la morada de mi libertad

