
Insisto,
prefiero el silencio.
A veces,
-diria a menudo-
las palabras sobran
y entorpecen el momento.
Es hermoso el sonido de la nada
acompañado de las respiraciones agitadas
y uno que otro suspiro.
Abrázame,
mientras la luna
intenta arrullarnos...
En la oscuridad de la noche se puede encontrar un rayito de sol en los brazos tibios de la luna...

