
Desnuda de pensamientos impíos, espero.
Mientras,
la luna juega con la silueta de mi impaciencia...
En la oscuridad de la noche se puede encontrar un rayito de sol en los brazos tibios de la luna...
Ya no hay palabras
se agotaron al igual que los suspiros,
aumentó el llanto como lluvia cae a cántaros.
El frío de la noche cala en las entrañas,
al parecer el destino gira en contra de la luna...
y no brillará jamás
perdió a sus dos luceros
y al sol que la iluminaba
la nada la cobija entre sus brazos
y el silencio arrulla su soledad

