
A veces,
te busco en los rayos de sol,
que se cuelan por mi ventana,
me asomo a contemplarte y
me encandila tu imagen, hasta cegarme
Luego mi mirada se pierde en el horizonte,
-al caer la tarde-
y te extravias entre los remolinos del olvido
Entonces al llegar la noche,
entre-abro la puerta para que llegues
con los rayos de la luna...